El demurrage tiene fama de mala suerte: un puerto congestionado, una inspección que se alarga, un comprador que no aparece. A veces lo es. Pero en el trading físico, la mayoría de las facturas de sobrestadía tienen una causa mucho más aburrida y mucho más evitable: un documento o un pago que no llegó a tiempo. El contenedor está en destino y nadie puede retirarlo, porque el B/L original sigue en un sobre, el certificado sanitario tiene una errata o el banco todavía no ha recibido el cobro contra el que se liberan los papeles.
La buena noticia es que eso se ve venir. Si vigilas tres fechas —la llegada del buque, el último día libre de tu contrato y el momento en que los documentos originales estarán en manos de quien retira la mercancía—, un demurrage evitable aparece en tu mesa con dos semanas de margen, no en la factura del forwarder un mes después. Este artículo explica cómo se calcula, por qué acabas pagándolo aunque el Incoterm diga otra cosa y qué mirar, y cuándo.
Demurrage, detention y almacenaje no son lo mismo
Las tres partidas aparecen juntas en la misma factura y muchas hojas de cálculo las meten en una sola línea de «otros». Conviene separarlas, porque cada una se genera en un sitio distinto y se evita de una manera distinta. Las definiciones exactas varían entre navieras y terminales, así que lo que manda es la tarifa de tu proveedor, pero el reparto general es este:
| Partida | Qué cobra | Dónde corre el reloj | Quién la factura normalmente |
|---|---|---|---|
| Demurrage | El uso del contenedor lleno más allá de los días libres | Dentro de la terminal | La naviera |
| Detention | El uso del contenedor fuera de la terminal más allá de los días libres | Desde que sale lleno hasta que vuelve vacío | La naviera |
| Almacenaje | El espacio que ocupa el contenedor en el puerto | Dentro de la terminal | La terminal |
La distinción importa por una razón práctica: el demurrage se corta retirando el contenedor, y el detention se corta devolviéndolo vacío. Un comprador que retira a tiempo pero tarda en descargar en su almacén no te genera demurrage; te genera detention. Si en tu P&L las dos cosas se llaman igual, nunca sabrás cuál de las dos tienes que atacar.
Cómo se acumula: días libres y tramos
Toda tarifa de demurrage tiene dos piezas. Primero, un número de días libres en los que el contenedor puede estar en la terminal sin coste. Después, una tarifa por contenedor y por día que no es plana: sube por tramos, de modo que el día quince cuesta bastante más que el día seis. Por eso un retraso de una semana y uno de dos semanas no se diferencian en el doble, sino en bastante más.
| Tramo | Días | Tarifa por contenedor y día |
|---|---|---|
| Libre | 1 a 5 | 0 € |
| Tramo 1 | 6 a 10 | 60 € |
| Tramo 2 | 11 a 15 | 120 € |
| Tramo 3 | 16 en adelante | 180 € |
Con esa tarifa, tres contenedores retirados el día 14 pagan cinco días del tramo 1 y cuatro del tramo 2: 780 € por contenedor, 2.340 € en total. Si el mismo embarque se retira el día 20, se añaden un día más del tramo 2 y cinco del tramo 3: 1.800 € por contenedor, 5.400 €. Seis días más de espera han costado más del doble. En un contenedor de frutos secos con un margen de pocos miles de euros, la segunda cifra se lleva una parte muy visible del beneficio del embarque.
Último día libre = Fecha de descarga + Días libres - 1
Días facturables = MAX(0; Fecha de retirada - Último día libre)
Supone que el día de descarga cuenta como día 1. Hay contratos
que empiezan a contar al día siguiente: compruébalo en el tuyo.Por qué lo acabas pagando tú aunque el Incoterm diga otra cosa
En una venta CFR o CIF, los gastos en destino después de la descarga suelen ser del comprador, y es fácil concluir que el demurrage no es problema tuyo. Pero los Incoterms reparten costes y riesgos de la mercancía; no dicen quién paga un retraso provocado por los documentos. Si el comprador no pudo retirar porque el B/L original llegó tarde, porque el certificado de origen tenía un error o porque los papeles estaban retenidos en el banco esperando un cobro, te va a reclamar la factura a ti. Y tendrá argumentos.
Es especialmente frecuente cuando cobras contra documentos: tú retienes el B/L hasta que el comprador paga, el comprador paga tarde, el contenedor espera, y la discusión sobre quién causó el retraso llega después, con la factura encima de la mesa. Lo sensato es negociarlo antes: una cláusula en el contrato de venta que diga qué demurrage corre por cuenta del vendedor (el causado por documentos que él emite tarde o con errores) y cuál por cuenta del comprador (el resto). No elimina el coste, pero elimina la discusión, que suele costar más que la factura.
Las tres fechas que lo anuncian con dos semanas de margen
Un demurrage evitable casi nunca se decide el día de la llegada: se decide entre diez y catorce días antes, cuando todavía hay tiempo de mandar un documento por mensajería, corregir un certificado o pedir una ampliación de días libres. Este es el calendario que conviene seguir para cada embarque:
- Al reservar: confirma por escrito los días libres en destino para ese puerto y ese tipo de contenedor. Es el momento en que es más fácil negociar días adicionales, y casi nadie lo pide.
- Catorce días antes de la llegada: calcula el último día libre con la fecha estimada de llegada y compáralo con cuándo estarán los documentos originales en manos de quien despacha. Si los originales viajan por mensajería, cuenta su tránsito real, no el que promete la web del courier.
- Diez días antes: revisa que los documentos que exige el país de destino están emitidos y sin erratas: B/L, factura comercial, lista de bultos, certificado de origen y los sanitarios o fitosanitarios que correspondan. Una errata detectada aquí es un correo; detectada en destino es una semana.
- Siete días antes, si cobras contra documentos: confirma el estado del cobro. Si el comprador no ha pagado y el B/L se libera contra pago, ese contenedor va a esperar, y es mejor saberlo ahora que el día de la llegada.
- El día de la descarga: apunta la fecha real, recalcula el último día libre y confírmale al comprador cuándo termina.
Presupuéstalo aunque esperes que sea cero
La razón por la que el demurrage es una «factura sorpresa» es contable: no aparece en el presupuesto del deal, así que cuando llega no tiene dónde ir y se come el margen de golpe. Un deal presupuestado con una partida de demurrage a cero y otro sin partida no dan el mismo mensaje: el primero dice «he pensado en esto y espero que no pase»; el segundo, que nadie lo ha pensado.
Lo práctico es añadir la partida a cada deal con su importe estimado —cero, o una reserva pequeña en rutas y puertos donde ya te ha pasado— y comparar con el importe real al liquidar. Después de diez o quince embarques sabrás qué rutas, qué puertos y qué compradores generan demurrage de verdad, y podrás subir la reserva donde toca en vez de repartir el miedo por igual.
Lo que hace Granel con esto, y lo que no
En Granel cada contenedor recorre seis hitos: reserva, entrada en terminal, carga, B/L, llegada y liberación. Las fechas esperadas se calculan a partir de la fecha de carga y la ETA del deal, así que un hito que no se ha cumplido cuando debería se ve en la ficha del contenedor sin que nadie tenga que abrir un Excel. En los planes Growth y Enterprise, además, un análisis diario avisa a los propietarios y administradores de la organización cuando un hito lleva más de tres días de retraso. El hito del B/L es el que más interesa aquí: si no está registrado unos días después de la carga, los documentos van tarde, y eso es el primer aviso de un demurrage posible.
Lo que Granel no hace es conocer tus días libres ni calcular el demurrage: espera la liberación en torno a cinco días después de la ETA, que es una referencia general y no la de tu contrato. Si tu tiempo libre en un puerto es más corto, la cuenta del último día libre de este artículo sigue siendo tuya. Donde sí te ayuda es en el presupuesto: la partida de demurrage vive en el deal con su importe estimado y su importe real, y la liquidación te enseña la diferencia embarque a embarque.
Con herramienta o sin ella, la regla es la misma: el demurrage no se discute cuando llega la factura, se evita catorce días antes de que el buque atraque. Todo lo que hagas después es negociar quién paga algo que ya ha pasado.
