El demurrage aparece cuando la mercancía no se retira o no se carga dentro del periodo libre acordado. Las navieras y terminales lo cobran por día, y las tarifas crecen escalonadamente: cuanto más se demora, más caro el día siguiente.
Las causas típicas son retrasos aduaneros, problemas documentales (B/L sin liberar) o falta de capacidad en el almacén del comprador.
En el cálculo del P&L del deal, un demurrage inesperado puede convertir un margen positivo en negativo. Por eso es una de las primeras alertas que un CTRM debe ofrecer al detectar contenedores parados.