En la cuenta de resultados, el EBIT son los ingresos menos todos los costes operativos, antes de los gastos financieros y los impuestos.
En un deal de trading físico, el EBIT parte del GP —que ya descuenta la compra y los costes directos: fletes, comisiones, gastos portuarios, seguros, bank fees— y le resta los costes de capacidad o de estructura que le tocan a la operación, por ejemplo un importe fijo por tonelada. Es lo que ese deal aporta al resultado del equipo. Por encima del EBIT está el GP (margen bruto); por debajo, el resultado neto.
EBIT se suele acompañar de EBIT por tonelada y EBIT% (sobre ventas) para comparar entre deals de distinto tamaño y mix.